Hermandad de la

Sagrada Cena Sevilla

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Todo lo hago nuevo

Si existe algo capaz de entusiasmar, eso es la novedad. Por ella las personas cambian de hábitos, de gustos, de normas, en definitiva, de vida. Es más, ir contra la novedad genera un moviemiento de rechazo que señala y encierra a los pretendidos enemigos de la novedad imperante.

Quizas llegado a este punto sería importante aterrizar más en este término. Lo nuevo no debería ser confundido con lo actual, ni con lo que está de moda, ni siquiera con los actos y pensamientos que ejecutan, hacen o piensan una mayoría. Lo nuevo es lo que nos levanta, aquello que despierta a los hombres de su letargo, la fuerza que modifica estructuras asfixiantes, aires que limpian, la vida que se abre paso.

Por eso nosotros encaramos ahora el tiempo de lo Nuevo. Porque un Niño nos va a nacer, porque se acerca nuestra liberación, porque resonará mas si cabe en toda la tierra el pregón de que "nada, nii nadie, nos separará del Amor de Dios manifestado en Cristo Jesús". El santo tiemo del Adviento nos habla de un mensaje que por antiguo no deja de ser nuevo, porque lo contrario de lo nuevo no es lo antiguo, sino lo viejo. Vivir lo nuevo prometido "desde antiguo" significa sentirnos herederos de una tradición santa que pide de nosotoros admiración y compromiso.

Admirar la grandeza de un SI, el de María, que aunque muy antiguo sigue resonando en su novedad con más fuerza que nunca, con más ternura que nunca, con más esperanza que nunca. Admirar a todo un Dios que quiere coger de Nuevo el pueso de la humanidad, sus anhelos más profundos, sus penas más doloridas. Pero también esta Novedad nos lanza al compromiso. No un compromiso de "telemaratón" que mueve temporalmente, pero no hace mella en la estructura de nuestro ser, no un compromiso que termina cuando se guarda la última figura del Belén. La Novedad de Dios en navidad nos obliga a vivir con el corazón puesto en el Cielo, con los ojos en la tierra y los pies en el suelo.

Vivir en la certeza de la solución de Dios, de la entrega del Hijo, de la fuerza del Espíritu. Mis queridos hermanos, Felíz Navidad, pero sobre todo Feliz Novedad.

Juan José Gutiérrez Galeote. SDB